Cuando un médico o centro sanitario recibe una reclamación por su actuación profesional, el primer impacto suele ser emocional: sorpresa, preocupación e incluso miedo. Sin embargo, saber cómo actuar desde el primer momento puede marcar la diferencia en la gestión del siniestro.
En este artículo te explicamos qué pasos debes seguir, qué documentos son importantes y cómo te acompaña Assicuratrice Milanese durante todo el proceso. Nuestro objetivo es ayudarte a reaccionar con tranquilidad y eficacia, sabiendo que tienes el respaldo de un seguro diseñado específicamente para ti.
Notifica cuanto antes: la inmediatez es clave
Tan pronto como recibas una reclamación —ya sea por burofax, requerimiento judicial, petición de historia clínica, correo del colegio profesional o incluso una queja por escrito—, notifícalo a tu mediador o directamente a nuestro equipo de siniestros.
Por qué es importante
- Activa tu cobertura de defensa jurídica, garantizándote representación legal desde el principio.
- Nos permite valorar rápidamente la naturaleza y gravedad del caso.
- Evita que se pasen plazos procesales o administrativos que puedan perjudicar tu defensa.
Recuerda: incluso una solicitud aparentemente informal, como una petición telefónica o un correo electrónico de tono cordial, puede ser el inicio de una reclamación formal. Es frecuente que las reclamaciones comiencen de forma discreta antes de adoptar una forma jurídica o judicial. Por eso, ante cualquier comunicación que mencione una posible queja, discrepancia o daño sufrido, te recomendamos que lo pongas en conocimiento de tu mediador . Notificar de forma temprana nos permite actuar con agilidad y prevenir complicaciones.
La documentación es tu mejor aliada
Una defensa eficaz comienza con una documentación médica clara, precisa y cronológicamente ordenada. En situaciones legales, cada detalle importa: una anotación, un consentimiento debidamente firmado o una prueba complementaria bien incorporada pueden marcar la diferencia en la valoración del caso. Cuanta más información podamos revisar desde el primer momento, mejor podremos diseñar una estrategia jurídica coherente y ajustada a la realidad clínica. Además, una documentación completa también transmite profesionalidad, rigor y diligencia, aspectos muy valorados por los tribunales.
Te pediremos que facilites: Entre la documentación posible
- La historia clínica completa del paciente, incluyendo notas de evolución.
- Informes, consentimientos informados, resultados de pruebas diagnósticas y tratamientos prescritos.
- Parte quirúrgico o de intervención, si procede.
- Fotografías correspondientes al tratamiento, en aquellos casos que se dispongan (caso de medicina satisfactiva)
- Toda la correspondencia recibida: burofaxes, escritos de reclamación, demandas, comunicaciones judiciales.
Nuestro equipo analizará la información disponible, reconstruirá cronológicamente los hechos y te asesorará de forma personalizada en cada fase del procedimiento. Este acompañamiento no solo tiene en cuenta la dimensión legal, sino también la realidad médica, para asegurar que la defensa sea coherente con tu práctica profesional. En muchos casos, una buena documentación permite cerrar el expediente de forma amistosa o archivarlo antes incluso de que se inicie un procedimiento judicial formal. Esto evita desgaste emocional, exposición pública y la disminución de costes.
¿Qué te cubre exactamente tu póliza de RC Profesional?
Contratar un seguro de responsabilidad civil profesional no solo te ofrece tranquilidad, sino que también te proporciona una serie de garantías muy concretas que, en caso de siniestro, pueden marcar la diferencia entre una gestión eficiente y un problema mayor. Con tu póliza de responsabilidad civil profesional contratada con Assicuratrice Milanese, cuentas con una protección legal y económica especialmente diseñada para el entorno sanitario.
Estas son las principales coberturas que debes conocer:
- Asistencia letrada especializada desde el primer momento. Trabajamos con abogados con experiencia contrastada en responsabilidad civil sanitaria, que entienden tanto el contexto jurídico como las particularidades de la práctica médica.
- Cobertura de defensa jurídica en todas las jurisdicciones: civil, penal y contencioso-administrativa. Esto significa que, sea cual sea la vía por la que se canalice la reclamación, contarás con representación y asesoramiento adecuados en cada etapa del procedimiento.
- Constitución de fianzas judiciales, cuando así lo requiera el juzgado, ya sea para garantizar una eventual indemnización o para permitir la libertad provisional del asegurado en un procedimiento penal. Esta cobertura evita que el profesional tenga que hacer frente a esos importes de forma personal e inmediata.
- Pago de indemnizaciones a terceros en caso de que seas declarado responsable por culpa o negligencia profesional, siempre dentro de los límites económicos establecidos en la póliza. La finalidad es resarcir al perjudicado sin comprometer tu estabilidad financiera ni tu reputación profesional.
Además de estas coberturas principales, muchas pólizas incluyen cláusulas adicionales o específicas, como cobertura por inhabilitación temporal, reclamaciones por pérdida de expedientes clínicos o protección frente a denuncias sin fundamento, entre otras.
Sin necesidad de entrar en tecnicismos ni promesas exageradas, estas garantías reflejan un compromiso claro: acompañarte, defenderte y proteger tu actividad profesional frente a riesgos que forman parte del ejercicio médico diario.
La póliza de RC profesional no es solo un requisito legal o una medida de precaución: es una herramienta de respaldo y apoyo real ante situaciones que, por complejas o inesperadas que sean, no deberías afrontar en soledad.
Tu colaboración activa: parte fundamental de la defensa
Aunque tu póliza de responsabilidad civil profesional te proporciona respaldo jurídico y económico ante cualquier reclamación, el resultado de la defensa no depende únicamente del seguro ni del equipo legal asignado. Tu participación activa como profesional implicado es fundamental para construir una defensa sólida y coherente.
Desde el primer contacto, tu colaboración marcará el ritmo y la eficacia del procedimiento. No se trata solo de facilitar documentos o acudir a un juicio; se trata de colaborar para conseguir una comprensión completa de lo ocurrido, con todos los matices clínicos, organizativos y humanos que rodean cada caso.
¿Cómo puedes colaborar de forma eficaz?
- Facilitando la información de forma clara, veraz y ordenada, incluso aunque algún detalle te parezca irrelevante. Todo dato puede ser útil desde el punto de vista probatorio o estratégico.
- Respondiendo con agilidad a las solicitudes del equipo jurídico o del mediador. Los plazos procesales son estrictos y, en ocasiones, breves. Una actitud colaborativa.
- Acudiendo a declaraciones, actos procesales o reuniones preparatorias, en los que tu presencia, testimonio o criterio médico pueden ser decisivos.
- Informando de cualquier novedad relevante, como comunicaciones adicionales, nuevas reclamaciones o cambios en la situación del paciente reclamante.
Esta colaboración no es una carga añadida: es una forma de reforzar tu propia defensa. Un asegurado que coopera, facilita el trabajo del equipo jurídico, reduce los tiempos de resolución y, en muchas ocasiones, mejora significativamente el resultado del expediente.
En Assicuratrice Milanese trabajamos contigo, no en paralelo ni por separado. Nuestra experiencia nos demuestra que los mejores resultados se obtienen cuando médico, mediador y aseguradora actúan de forma coordinada, compartiendo la información y tomando decisiones de manera conjunta.
Actúa con tranquilidad, no estás solo
Recibir una reclamación nunca es agradable, pero actuar con rapidez y de forma coordinada puede marcar la diferencia. Notifica, documenta, colabora y confía: si estás asegurado con nosotros, tienes un equipo detrás preparado para protegerte.






